CORONAVIRUS: ¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON LA CADENA DE SUMINISTRO DE PRODUCTO?

En estas semanas de confinamiento me informo y me preparo sobre el impacto que esta pandemia del coronavirus puede causar y está causando a la cadena de suministro de alimentos. Normalmente me encuentro en el lado de la cadena de suministro que hace preguntas y analiza la historia para ayudar a otros a llevar a cabo sus operaciones de la manera más óptima posible. Esto lo hago viendo a clientes, midiendo parámetros, analizando y evaluando.

Hay un gran número de entrevistas online de diferentes medios de comunicación a directores de cooperativas, organizadores de ferias de alimentación, directores de asociaciones de distribuidores y supermercados y una serie de expertos en la materia. Se trata de entender qué está pasando, cómo está reaccionando la cadena de suministro de manera global a la pandemia de coronavirus y hacia dónde nos dirigimos. En este post intento poner mi granito de arena para entender un poco mejor la situación.

¿Qué retos se presentan?

No podemos entender los retos en la cadena de suministro de alimentos sin mirar a los lados de la propia cadena, la producción y los minoristas. La mayoría de los retos se presentan u originan ahí.

España es junto con Italia el mayor productor de frutas y hortalizas en la Unión Europea (UE), y el primer exportador de frutas y hortalizas del mundo. Por el momento, en España no tenemos problemas con los suministros, los productos llegan a las tiendas de manera regular y podemos mantener la mayoría de las exportaciones que proporcionábamos al resto de la UE y otros continentes.

Algunas producciones y cosechas ya se han llevado a cabo: por ejemplo, las aceitunas ya se han transformado en aceite. El desafío vendrá cuando algunos de los cultivos estén listos para la cosecha y nos falten recursos humanos debido a las restricciones de movilidad. Algunos trabajadores del campo no pueden acceder a los cultivos, ya que estos están ubicados en áreas rurales sin transporte público que llegue hasta allí.

Recientemente, en un seminario web (Agrifood Beats Coronavirus) organizado por Smart Agrifood, supe que se necesitaban ciento sesenta mil (160 000) personas para llevar a cabo la cosecha de frutos rojos que está a la vuelta de la esquina, y ya están trabajando en soluciones para conectar a los productores y trabajadores. También he preguntado a algunas de las personas que conozco en Almería, provincia que podríamos considerar el huerto de España, y me han asegurado que no hay ningún problema con la mano de obra del campo, lo cual reconforta escuchar.

Los agricultores y los trabajadores del campo no solo están planeando la recolección de frutos rojos, espárragos y otros productos en las próximas semanas, sino que trabajan hoy para alimentarnos en un plazo de tres a cuatro meses, incluso en los próximos años.

Mientras tanto, algunos de los agricultores luchan contra el coronavirus utilizando sus equipos y máquinas de fitosanitarios para tareas de desinfección y algunas destilerías producen geles desinfectantes.

La industria experimenta un pico de trabajo debido a la alta demanda de productos, primero de los clientes y, en consecuencia, de las tiendas. Hay un cambio en las preferencias de productos de alto valor añadido a productos de mayor rotación. El sector está preparado para ocuparse de este pico que se supone que es temporal, ya que se espera que los clientes vuelvan a un comportamiento que llamaríamos normal.

El sector está preparado para absorber ese pico ya que, por defecto, la producción de frutas y verduras no funciona bajo demanda, produce los alimentos que luego deben distribuirse en los diferentes mercados, hoteles, bares, restaurantes, minoristas incluso los consumidores en sus hogares. En muchas ocasiones hay un exceso producción para cubrir cualquier problema que pueda suceder.

Uno de los desafíos que se presentan es que algunos de los canales de consumo del producto ahora están cerrados o han pasado a trabajar bajo mínimos, como el sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías), que representa aproximadamente el 20 % del gasto en alimentación del consumidor medio. Este sector ha reducido drásticamente su actividad, sin embargo, algunas industrias mantienen la misma cantidad de producción, de hecho, con un pico en su distribución y exportación.

Ha habido un cambio en el destino del producto, ese producto que ya no es necesario en el sector HORECA. El cliente promedio ha incrementado su carro de la compra, ya que ahora estamos en casa. No está claro si se están almacenando existencias en casa o se están consumiendo más alimentos en estos días, pero en algún momento se espera que vuelva a la normalidad.

Me parece muy interesante la situación por la que las entregas a domicilio y los servicios de click&collect están colapsados. Algunos supermercados y tiendas de alimentación decidieron suspender los servicios de entrega a domicilio, ya que derivaron todo su el esfuerzo en atención al cliente en la tienda física, debido a la alta afluencia a los comercios desde las primeras semanas de cuarentena. Sin embargo, hay clientes que o bien prefieren o bien tienen la necesidad de utilizar las entregas a domicilio.

Antes de que comenzara el brote de coronavirus, las entregas a domicilio crecían lentamente en España y la forma de cumplir con estos pedidos no estaba preparada para absorber la demanda actual, pero el mercado se está adaptando gradualmente. Es cierto que la oferta está muy segmentada y ahora la demanda se concentra especialmente en los supermercados, dejando a los mercados locales en posiciones más bajas en cuanto a preferencia de los clientes.

Ahora, algunas tiendas han derivado recursos para cumplir con las entregas a domicilio y pedidos de click&collect. Mi suegro me contaba el otro día que la persona que solía ayudarlo en la sección de golf del departamento de deportes ahora le entregaba a él la compra en el coche. También un amigo que trabaja en el departamento de decoración del centro comercial y se dedica a viajar visitando las fábricas de todo el mundo, ahora recorre los lineales del supermercado para cumplimentar los pedidos de entrega a domicilio.

Necesitamos repensar la cadena de suministro de alimentos. Necesitaríamos tener espacios dedicados o almacenes solo para entregas a domicilio en este momento. Tenemos que pensar que el pico de demanda será temporal y estar preparados para adaptar la cadena de suministro a nuevos cambios, vuelta a una normalidad desconocida.

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